Ruta nº1

EL PASEO - LA VIÑA - CAMARMA

Duración: 3 horas (5 Km.)

Comentario: Es un itinerario interesante en el que podremos disfrutar de la mejor panorámica de Camarma y sus alrededores. En él podemos ver el tipo de fauna y flora típica del Monte Bajo. Dependiendo de la época del año podremos ver dos de las orquídeas que crecen en nuestro pueblo y a las avutardas campando por las laderas de El Colegio. Este itinerario hube de modificarlo poco antes de enviar a imprenta el libro debido a la repentina aparición de una urbanización de chalets en un lugar por el que transcurría el itinerario, no obstante he dejado, entre paréntesis y en letra cursiva, la descripción de esa zona, ya que de esa forma se podrá comparar lo que antes había con lo que ahora hay.

Descripción: Partiendo de El Paseo tomamos la carretera que va hacia El Puente de Meco donde, si es primavera o verano, podremos echar un vistazo a las cigüeñas y a los vencejos que vuelan alrededor de la iglesia. Entre las espadañas del arroyo es posible que veamos algún mosquitero o que oigamos al ruiseñor cantar su melodiosa canción.

(Nada más pasar el puente de Meco sale un camino a la derecha que nos lleva a la Cueva de los Ricos. Existen varias cuevas semiderruidas, además de la conocida como Cueva de los Ricos, donde pasan el día algunos murciélagos. Seguimos por el sendero que lleva hacia la pista de motocross y sin llegar a bajar al arroyo de Valdegatos nos detenemos para ver El Arenal, colonizado por un grupo de grajillas desde hace unos años, también es posible que veamos volar a los abejarrucos. Aparecen algunas aullagas, algún almendro y olivos. Giramos hacia el manantial siguiendo el curso del Valdegatos, el cual queda marcado por las junqueras que crecen en sus bordes y hasta en su cauce. Algunas retamas y rosales silvestres nos encontraremos por el camino, así como algún mochuelo que nos mirará extrañado el vernos pasar. Posiblemente las palomas vuelen al acercarnos el manantial donde algunas veces aparecen como por arte de magia pececillos y más normalmente ranas y mariposas que se acercan por la humedad del barro. Algún conejo puede que nos esté mirando desde el otro lado del Valdegatos y alguna liebre se levantará al oírnos. Es posible que veamos también, cogujadas, verderones y a las perseguidas urracas, éstas inteligentes aves hacen sus nidos en las torretas de la luz para evitar que los cazadores los destruyan. Entre las zarzas del manantial siempre se esconde algún conejo y alguna curruca cabecinegra. Desde el manantial, cruzando la carretera, cogeremos el camino (que a veces desaparece) que va hacia el deposito del agua por entre los olivos.)

Seguiremos por la carretera de Meco y al llegar a lo alto tomaremos el camino que sale a la izquierda y que va hacia el deposito del agua. El tomillo comienza a aparecer por esos lugares, las liebres seguro que correrán por entre los olivos a nuestro paso. Desde lo alto del deposito podremos disfrutar de una bonita vista del casco urbano de Camarma y de sus alrededores. Es el momento de tomar los prismáticos e intentar divisar alguna rapaz volando o algún grupo de avutardas en las laderas de El Colegio. EL pino piñonero se deja ver por los alrededores del depósito nuevo y del depósito viejo situado más abajo. La vegetación de esas pronunciadas laderas son muy sensibles a la erosión producida por las ruedas de los todoterrenos y de las motos, como podemos ver por las huellas que han dejado cerca del Cerro de la Horca. En la zona comprendida entre el depósito y el cero de la Horca, podremos encontrar  a dos de las diferentes especies de orquídeas que hay en Camarma, en un principio es difícil verlas, pero una vez localizadas es fácil descubrir nuevos ejemplares, por eso, en esta zona hay que tener extremado cuidado al pisar fuera de los senderos. La época adecuada para verlas es mediados de abril, siempre que haya llovido en abundancia.

         Subiendo hacia el cerro de la Horca podremos ver tomillo, jarilla, jara estepa y aullagas, las raíces de este tipo de plantas sujetan la tierra evitando la erosión. Aquí es conveniente entretenerse y echar mano de los prismáticos para otear el horizonte en busca de algunas alas de rapaz o de las avutardas que campean por las laderas de enfrente de Las Parcelas (Urbanización Nuevo Camarma). Si miramos hacia abajo veremos los últimos olmos que sobreviven como pueden a lo que fue la antigua Alameda, llamada así aunque estuviera formada por olmos y no por álamos, su nombre correcto sería Olmeda.

         Seguiremos por un sendero que va por lo alto de esos cerros en dirección Norte y que está adornado de almendros. Torcaces, perdices, urracas, pito real, jilgueros, cernícalos, palomas cimarronas, tordos y hasta algún cuco pueden verse por estos lugares. Antes de llegar al camino que va de El Colegio a Meco, a la altura de la emisora, se encuentra La Viña o lo que antiguamente fue una viña. Aun se distinguen las hileras que lo formaban y hasta puede verse alguna vid. Bajaremos por ese camino para coger el que va a Camarma por la alameda, llamado camino de La Mina. A la altura de La Mina, en el borde izquierdo del camino, nos encontramos con la encina más próxima a Camarma. El lugar se encuentra rodeado de zarzas donde los conejos y algunos pájaros como las currucas encuentran refugio. Por las laderas del borde izquierdo del camino hay espinos, higueras, esparragueras, tomillo, aullagas y hace tiempo dicen que abundaba el cantigüeso, el cual, ha desaparecido de esta zona. Siguiendo por el camino hacia Camarma podemos ver más de cerca los olmos de La Fuentecilla.

         Durante todo el recorrido es interesante ir fijándose en los pequeños animales que nos vayamos encontrando, como mariposas e insectos, así como en la variedad de flores que hay por esa zona. Poco a poco, conseguiremos ir aprendiendo sus nombre y si tenemos el suficiente interés, algo más sobre su interesante forma de sobrevivir.


 

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